Este es el futuro de los SSD: un disipador activo como el de CPU Este es el futuro de los SSD: un disipador activo como el de CPU
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Los discos duros Sólidos han venido para quedarse, está claro que los HDD están condenados a su desaparición, al menos en el segmento de poca capacidad, pero, ¿Qué inconvenientes tienen estos discos?

Aunque no lo parezca y no hablemos mucho de ello porque lo damos por sentado y sabido, estamos en el límite de los SSD actuales en cuanto a consumo y temperaturas. Los futuros Solid State Drive necesitarán mucho más para poder rendir al 100%, donde los fabricantes van a tener que volver al pasado rescatando opciones de refrigeración activas o incluso optar por utilizar un disipador activo para los SSD. El primer prototipo de máximo rendimiento ya ha sido visto y es cuanto menos controvertido.

La actual generación de SSD PCIe 4.0 de alto rendimiento está en el filo de la navaja y tiene de cabeza a los fabricantes de placas base. Estamos viendo por otra parte los chipsets y sus problemas para mantenerlos en modo pasivo y los SSD van en el mismo camino, pero a la inversa, puesto que hasta ahora las soluciones térmicas de refrigeración han podido salvaguardar la seguridad de los mismos. Pero eso se acabó este año 2022.

La temperatura, la disipación y el consumo

PCIe-Gen-5-NVMe-M.2-SSD-Active-Cooling-Solution-jonsbo

No hay, de momento, SSD PCIe 5.0 puesto que están en desarrollo, aunque no tanto por la velocidad que pueden soportar las NAND Flash, sino por las controladoras que mantendrán el flujo de datos en valores correctos.

Para ser concretos y como vimos hace algunos meses, el fabricante por excelencia de este componente, Phison, ya alertó sobre lo que estaba por venir: los SSD para PCIe 5.0 consumirán 14 vatios o más, mientras que los PCIe 6.0 se irán al doble o incluso algo más. Para que nos hagamos una idea de cuánto significa esto, es como refrigerar un Intel Core i5-1135G7 de portátil con una quinta parte de la superficie hábil para ello y con unos pad térmicos de bajo rendimiento.

Sabiendo esto hay que tener en cuenta otro factor, ¿por dónde se refrigera un SSD? O dicho de otra manera ¿hacia dónde se disipa el calor? Podemos pensar que estas preguntas tienen fácil respuesta: hacia su disipador, pero no. El problema es que según los últimos estudios el 30% lo disipa el propio conector M.2 porque suministra la energía y la pérdida es alta, pero es que el 70% restante lo comparten el disipador y sorprendentemente el tornillo de anclaje.

¿Qué ocurre aquí? Pues que con estos datos y sabiendo que las NAND Flash degradan rápidamente a partir de los 100 ºC y que a 125 ºC fallan, con los consumos actuales ya estamos en 70 ºC a poco que sea sostenido el rendimiento y con refrigeración pasiva. Duplicar el consumo implicará con estas normas de juego que la integridad de los SSD esté en entredicho, y por supuesto, su rendimiento caerá por el Thermal Throttling.

La solución: disipador activo en los SSD

Lanparty X58 DFI

Jonsbo ha sido la primera que ha presentado un disipador activo de alto rendimiento para SSD sabiendo y siendo conscientes de todo lo anteriormente explicado. No es el primer disipador activo para SSD, pero sí el primero que podrá con los nuevos SSD PCIe 5.0 y seguramente con los SSD bajo PCIe 6.0.

La solución térmica es simple y se basa en un disipador de aluminio que integra, presumiblemente (no se ha desvelado) un heat pipe que al mismo tiempo es refrigerado por un pequeño ventilador. Este ventilador gira nada menos que a 3.000 RPM y genera 4,81 CFM para 27,3 dBA. El disipador está totalmente cubierto para maximizar el flujo de aire y expulsarlo por su parte lateral hacia la zona superior del chasis.

La solución ya fue vista hace años en placas base para disipar el calor de los antiguos chipsets, solo que esta opción es más avanzada, aunque peca de medidas mayores (76 x 24,5 x 70,5 mm). Si esto sigue así veremos sin duda disipadores de alto rendimiento en pequeño tamaño y verticales para los SSD, como las opciones de DFI para sus LanParty que eran totalmente novedosas en el sector de las placas base, donde parecían disipadores de CPU en vez de chipsets. Es incluso posible que en el CES 2022 veamos ya más opciones de este tipo, porque guste o no el rendimiento va a ir ligado a partir de ahora a un mayor consumo a cada generación hasta que encontremos una tecnología que permita mejorar enormemente la eficiencia.

Escrito por Javier López en el blog HardZone

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